Han pasado seis años desde la boda de Elizabeth y Darcy, que viven felices en Pemberley junto a su hijo y con otro vástago en camino. La víspera de un gran baile que se celebrará en la casa del matrimonio, la alocada hermana de Elizabeth, Lydia, llega a Pemberley muy nerviosa, gritando que su marido, Wickham, ha sido asesinado.